Roma es como un museo al aire libre donde cada rincón tiene historia.

El Coliseo Romano es uno de los monumentos más impresionantes del mundo antiguo y símbolo de la ciudad. La Fontana di Trevi es otro lugar obligatorio, donde la tradición dice que si lanzas una moneda, volverás a Roma. El Foro Romano muestra cómo era la vida política en la antigua Roma. Y no puedes irte sin probar la auténtica pasta carbonara italiana, sin nata.

Consejo: visita los monumentos temprano para evitar las multitudes.